A sus veinte años Hermann había visitado 24 países - incluyendo Polonia, Checoslovaquia, Yugoslavia, Hungría y Rumania (naciones comunistas que le impactaron negativamente por su atraso económico y ambiente represivo y sombrío). Sus viajes también lo llevaron a visitar el Oriente Medio hasta llegar a Irán - una aventura casi impensable para un joven cruceño en el año de 1964 y aún en nuestro tiempo.